Una Mujer y Luzbel me han invitado a hacer este juego, me estuve haciendo la distraída un rato y otro rato enfrentando el hecho de que me cuesta muchísimo escribir sobre mí, pero lo intenté:
El juego consiste en enumerar ocho cosas de uno mismo, invitar a ocho personas a realizar el juego, y escribir las reglas del mismo. Yo invito a quien quiera ser invitado.
Aclaración previa: hay ideas que vi en otros blogs.
Tengo
Una vida, que hoy por hoy, es única, de la que me empecino en encontrarle lógica y sacarle provecho, nunca consigo lo primero y algunas lo último. Un blog en el que intento plasmar lo que puebla mi mente y mi alma, es caótico y cambiante, fiel a lo que refleja.
Dos hijas, una en cada mano, que así me equilibran
Tres décadas de vida y un poquitín más de años
Cuatro trabajos actualmente (también estudio los sábados) que hacen que me desmaye a la noche cuando me acuesto a dormir y me levante a la mañana como si nunca me hubiese acostado.
Cinco mudanzas contando desde que me fuí de la casa de mis viejos. Es un itinerario por varios lugares, todos en mi país.
Seis pares de botas que adoro, de invierno, el verano no me gusta, será porque no puedo usar botas.
Siete millones de libros que están en lista de espera para ser leídos y otras tantas actividades que me harían la vida más plena, para ser disfrutadas.
Ocho minutos pensé en qué poner en este número y no lo he conseguido, así que queda así, nadie es perfecto y menos yo, claro!
Lo que no se puede medir en números: soy ciclotímica, mis ciclos suelen durar días (en el pasado duraban horas, voy evolucionando), tengo altibajos, altis y bajos toman protagonismo con bastante variabilidad. El que me conoce personalmente (aún sin ser íntimo), me ve la cara y puede darse cuenta perfecta y absolutamente de lo que me pasa: soy transparente, eso se ha convertido en un defecto y una virtud al mismo tiempo. Soy curiosa, caprichosa, ansiosa. Quiero todo ya, las esperas me cuestan bastante. Analizo todo, cuestiono todo, me enrosco en mis pensamientos y me canso de mí misma, entonces aparece la mona que vive conmigo y me lleva por ahí, por las ramas de los árboles a colgarnos un rato.
Tengo una familia no muy grande y pocos amigos pero incondicionales. Hablo bastante, pero también escucho. Tengo un par de manías.
Mi boca es grande, y eso me gusta.
Lo que más amo en la vida es cantar.
Me gustan las pastas y el vino blanco dulce. Muero por los dulces en general.Los hombres grandotes, morochos, seguros, tiernos y sensibles, que me hagan reír y pensar. La mirada y las manos, lo primero que miro.
Amé y me amaron, ya no me importa en qué proporción cada término.
Tengo muchos sueños y muchos miedos, pero los tengo identificados y les miro la cara todos los días.
Si hubiera podido elegir cómo ser físicamente, hubiese elegido ser como ella.
